LOS JUICIOS DE VALOR Y LOS JUICIOS MORALISTAS.

Cuando la LEALTAD a nuestros semejantes nos recuerda la HONESTIDAD hacia nosotros mismos.

condenas

Todos hacemos Juicios de valor; en nuestras vidas se producen muchas circunstancias que nos llevan a emitir valoraciones  …

Los juicios de valor serian por ello un reflejo de nuestras creencias sobre cómo podemos mejorar nuestra vida.

Los juicios moralistas van relacionados con las conductas de las personas que no concuerdan con nuestros propios juicios de valor.

Si fuera tan sencilla la distinción podríamos afirmar entonces que la diferencia radica en un “aprendizaje lingüístico erróneo”. Si aprendiésemos a expresar nuestras necesidades y nuestros valores en cada  momento de forma clara y directa, en vez de entrar en la “calificación como  bueno-malo” teniendo como referencia lo que es “nuestro” como lo bueno y lo “ajeno y diferente” como “malo”, no habría lugar a escribir sobre ello.

Cuando me comunico con los demás utilizando la comparación entre lo que yo pienso y creo y lo que cree y piensa el otro diferente,estamos utilizando un lenguaje que “oscurece y limita” la conciencia de la responsabilidad personal.Si evalúo lo mio como bueno en comparación con la diferencia del otro, que se lleva lo malo como etiqueta, se anula nuestra capacidad de comprensión y con ello la compasión que debe guiar los actos de los seres humanos.

ABUSO VERBAL

No debemos juzgarnos ni si quiera a nosotros mismos.

Rebecca Saxe, una investigadora especializada en el análisis de las bases neuronales y psicológicas de la cognición social del Instituto de Medicina de Massachussets, encontró que existe un área concreta del cerebro que se activa cuando tratamos de entender por qué los otros actúan como actúan. Este área se llama unión temporoparietal, y se encuentra entre el lóbulo temporal y el lóbulo parietal del cerebro. Al parecer, esta región juega un papel fundamental en los procesos de distinción entre el yo y los demás.

Por otro lado, un estudio curioso publicado en Trend in Cognitives Sciences, afirma que los ciudadanos valoran las intenciones de una persona y le atribuyen una determinada personalidad o carácter basándose en gran medida en los rasgos de su cara. De esta manera, sostienen que la gente tiende a tomar importantes decisiones, desde votar a un político a culpar o juzgar a alguien sin conocerle, basándose en elementos tan arbitrarios y sutiles como los rasgos faciales.

Quizás debamos aprender a una vez que reconocemos este ejercicio de juicio que nos caracteriza, dar una segunda oportunidad y una vez que conocemos a alguien que no nos da una “buena corazonada” o  siendo conocido realiza una conducta que desaprobamos,podamos reflexionar y encontrar el porque y el para que de nuestro” juicio”.

La tolerancia es un ejercicio de convivencia que debe empezar por nosotros mismos.

Cuanto más nos observemos seremos conscientes de que no somos perfectos y que por tanto la equivocación es “humana”. En ese momento se inicia la capacidad de mejora personal que nos desfocaliza de la critica y el juicio a los demás. No siempre podemos tener la razón y no somos perfectos.

 

María Jesús Hernández Verde.

Mediadora.

2 respuestas a “LOS JUICIOS DE VALOR Y LOS JUICIOS MORALISTAS.

  1. gabineteamediar dice:

    Muy buena reflexión, por la que te doy la enhorabuena. Sim ambargo no llega a cumplir los requisitos mínimos del SEO que tantas veces he comentado, un mínimo de 1000 palabras amiga. Las fotos . . . ya te lo explico ¡¡

    Me gusta

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