¿Qué es la mediación?

Las representaciones familiares que se hacen en publicidad, sobre todo en fechas “señaladas ”(Navidades) suelen ser dulces y si se me apura, empalagosas cual turrón de Jijona (estupendo producto por cierto). Acabamos teniendo la sensación de que si no viene ningún familiar “perdido” por estas fechas o no hay chimenea ardiente en la que reunirse a charlar….no tenemos familia; es como si nos convirtiésemos en los “parias” sociales. Recuerdas que hace dos días mandaste a freír espárragos a tu pareja porque quiere invitar a la tía de tu suegra y claro, tendrás que soportar alguno de los típicos comentarios por duplicado (¡ Hija, el pavo sigue sin quedarte al punto…..Has engordado y eso es porque mi hijo te cuida bien…..y otras lindezas), o a ese cuñado que se permite criticar la educación de tus criaturas, porque él si que sabe…

Este reflejo humorístico de lo que es “una familia” hoy, tan solo intenta situarnos emocionalmente en el recuerdo de situaciones que nada tienen que ver con los buenos momentos en familia, sino con los otros, los negativos, los que se hacen muy duros y dolorosos porque hay amor y afecto de por medio.

El conflicto es normal en las familias. Es un tamiz de edades, responsabilidades, objetivos, intereses, distintas necesidades, etc y todo ello rociado de amor, del incondicional, de ese que se supone sale directamente del corazón sin pasar por la mente.

La fórmula magistral para reparar conflictos de esos que no sabemos cómo se originaron e incluso poner los medios para que no sigan sucediendo, es la MEDIACIÓN; es, en mi opinión, la mejor herramienta para resolver estos conflictos. Cuando recurrimos a la mediación, aprendemos a ver a “nuestro/a contrincante” como otro ser humano perdido, dolorido y sin recursos para gestionar tanta emoción.

La figura mediadora será ese convidado de piedra que sin tomar partido por ninguno de “los bandos” saca la “bandera blanca” cuando menos lo esperas, lidera el alto el fuego o pone palabras a los gestos de los enfrentados. Recurrir a la mediación es apostar por aprender a gestionar el amor en familia, respetando las diferencias y teniendo la paciencia necesaria para que todo ocurra cuando tiene que ocurrir, que quizás no sea cuando lo deseamos. En las “próximas entregas” iré ofreciendo los suficientes recursos para conocer en profundidad el significado de la mediación y su potencial, que forma parte del principio de transformación que presente en Crisálida.

Artículo escrito por María Jesús Hernández Verde, abogada y mediadora.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s